MISIÓN
La Colección Giráldez quiere entre otras cosas descubrir el gusto por la belleza, la historia y la razón de ser de aquellos objetos que hoy en día son considerados como piezas de coleccionismo.
VISION
La Colección Giráldez quiere fomentar el pensamiento y la investigación interdisciplinar para ayudar a las nuevas generaciones a comprender el pasado y así poder diseñar mejor el futuro.
Nos centramos en la precisión del contenido histórico de cada pieza como método de análisis y catalogación de la misma.
Llevamos en la mayoría de los casos a cabo investigaciones exhaustivas, verificando hechos y fechas y consultamos en la medida de lo posible a especialistas para obtener una información fiable.
Proporcionamos recursos educativos para jóvenes de todas las edades, así como a estudiosos y entusiastas que están alineados con nuestra forma de entender el coleccionismo.
Suscríbete a nuestro contenido y tendrás acceso a artículos desarrollados en profundidad, a material de archivo y los eventos que se desarrollen.
Volar se convirtió en esos años para muchos hombres y mujeres en algo fascinante, una mezcla de glamour y aventura por hacerlo más rápido e ir más lejos.
Es la época de la propulsión a chorro, de los grandes viajes en avión que cada vez realizaba más gente en una atmósfera de lujo y atenciones.
Desde el lanzamiento del Sputnik I por la URSS a poner un pie en la Luna los EE.UU. Tuvo un gran impacto cultural que inspiró la moda y el diseño de los años 60.
Desde las colaboraciones Apollo-Soyuz, las estaciones espaciales (Salyut, Skylab, Mir, ISS) hasta los transbordadores (Columbia, Challenger, Discovery).
Periodos convulsos que sesgaron la vida de millones de seres humanos y que a la vez dieron lugar a numerosos avances tecnológicos y cambios sociales.
La fascinación por la energía nuclear y el futuro tecnológico influyó en la arquitectura, el diseño gráfico, el cine y la moda.
La arquitectura, la fotografía, el diseño y la publicidad, han modificado y configurado buena parte del mundo que conocemos hoy en día.
Una ciudad llena de historia en la que ocurrieron más cosas de las que imaginas. Una ciudad pujante y vibrante que alguien definió como la pequeña Nueva York.
Una pequeña colección no debe estar reñida con el buen gusto y el estilo a la hora de mostrarla. Lo que se busca es interactuar con iguales que valoran el esfuerzo de compartir y de ser capaz de establecer con todo ello un relato.
He tomado la decisión de no utilzar las redes sociales, porque creo más en el coleccionismo tradicional. A nivel personal no busco la aprobación, de los "me gusta" o seguidores, prefiriendo círculos sociales pequeños y de confianza para compartir una pasión.
El coleccionismo, por otra parte, es ante todo un placer personal y no un espectáculo público. Tampoco es inmediatez, ya que el coleccionismo requiere de paciencia y estudio a la hora de elaborar entradas y artículos de interés con un mínimo de rigor en sus planteamientos, por lo que no hay la necesidad de publicar constantemente contenido.
Ángel Pérez